París logró su emblemática Torre Eiffel en la Exposición Universal de 1889 y Londres tendrá su Torre Orbit merced a los Juegos Olímpicos de 2012. Ahí se acaban las similitudes. Si en la capital francesa la estructura metálica es un icono de sencillez y elegancia, su lejana prima británica es una enrevesada construcción que remite a una gigantesca montaña rusa puesta en pie. La “otra” torre de Londres ha sembrado el desconcierto entre muchos londinenses, unos días después de su “inauguración”, el pasado 31 de marzo. La palabra más utilizada en los comentarios de la simulación 3D es “ugly“.

La torre, cuyo nombre completo es ArcelorMittal Orbit, estará financiada casi enteramente por el magnate del acero indio Lakshmi Mittal, que pagará la parte del león de los 19 millones de libras (21,5 millones de euros) que costará la estructura. El responsable del torturado diseño de la Orbit es el artista Anish Kapoor, en tanto la construcción la ejecutará Cecil Balmond, el ingeniero que levantó el edificio CCTV en Pekín, también con motivo de los pasados Juegos Olímpicos en la capital china.

La Torre Orbit se elevará 115 metros sobre el suelo del Parque Olímpico, superando en 22 metros a la Estatua de la Libertad, aunque 100 metros más pequeña que la Torre Eiffel. Las comparaciones con el icono parisino son inevitables. Como dice John Graham-Cumming en el Guardian, “lo que hace la torre parisina tan agradable a la vista es que su forma fue dictada por las fuerzas del viento, no por la locura de un hombre”, sin señalar específicamente a Kapoor o a Mittal.



Por si fuera poco, “Londres ya batió a París en la organización de los Juegos de 2012; ahora parece que Johnson [Boris Johnson, alcalde de Londres] quiere echar sal sobre las heridas francesas“, dice Graham. La prueba del algodón, según el columnista vendrá dentro de dos décadas: “Es difícil encontrar un parisino que odie la Torre Eiffel. Boris Johnson debería dejar un plazo de 20 años para que el público decida la suerte de la torre de Kapoor. Si para 2032 no ha logrado el respaldo de los residentes de Srattford debería derribarse“.

La finalización de la torre está prevista para noviembre de 2011.