Aprovechando la energía de los trenes de alta velocidad con generadores eólicos en las vías

Los diseñadores Qian Jiang y Ale Leonetti Luparinia recibieron el año pasado un premio Liteon 2010 por su concepto “T-box”, un generador que aprovecha la energía eólica cuando un tren se mueve sobre las vías. El equipo, sumamente compacto, se fusiona con las traviesas e incorpora todos los componentes necesarios para aprovechar, almacenar y suministrar la energía convertida.

Con el dinero del premio, han podido desarrollar un prototipo que ya está listo para funcionar y que pretenden empezar a testar en breve. T-box es un kit que se puede adosar entre las traviesas y, básicamente, consiste en una mini-turbina eólica de eje horizontal embutida en una carcasa de protección, que aprovecha la fuerza del aire de los trenes al pasar sobre ella.

Según los datos que manejan los diseñadores, la idea es instalar alrededor de 150 T-box por cada 1000 m de vía. Un tren que circule a una velocidad de 200 km/h generaría un viento de una velocidad de 15 m/seg. En tales condiciones, un generador de energía eólica normal puede producir alrededor de 3.500 W de potencia.

Pero con T-box, un tren de 200 m de longitud que corre a una velocidad de 300 km/h, es capaz de recorrer esos 1000 m de vía en 18 seg, produciendo alrededor de 2,6 KWh de electricidad, lo que sería suficiente para alimentar a varias casas alrededor de la vía o para desviar parte de la energía a otros subsistemas ferroviarios.



La idea de los diseñadores alcanza su mayor rendimiento con trenes de alta velocidad, pero quieren comenzar a evolucionar el concepto para que también sirva para vías convencionales, en un intento de llevar la energía eléctrica a zonas remotas donde no sea factible el tendido de líneas de alta tensión.



T-box representan una nueva generación de generadores de energía eólica, ya que no produce efectos secundarios en paisaje o fauna, además de ayudar a rebajar la huella de carbono de los ferrocarriles y del uso que el hombre hace de ellos. Y lo más importante, se podrían instalar de manera sencilla sin necesidad de cambiar la estructura de las vías y sus traviesas, pues irían entre los huecos de estas.



Posibilidades de que los trenes corran sobre T-box: 50%, la idea es excelente, pero no exenta de inconvenientes técnicos y de mantenimiento (un filtro de suciedad parece imprescindible). Además habría que analizar el coste por aparato en función de kilómetros de vía y de la potencia obtenida. Ojalá les salga barato y podamos verlo alguna vez silbar tras el paso de un AVE.