No ha transcurrido un año desde la finalización del Burj Dubai, con sus 800 metros de altura, y ya está en el disparadero un rascacielos que no sólo pretende superarle sino duplicar su altura: 1.600 metros, es decir, una milla, tendrá la Kingdom Tower (Torre del Reino), la desmesurada estructura de una nueva ciudad de 80.000 personas 20 kilómetros al norte de Jeddah, la segunda ciudad más importante del país, situada a orillas del Mar Rojo.

Aunque hace años que viene hablándose del proyecto, sólo ahora se ha anunciado oficialmente su puesta en marcha, aunque no se han dado a conocer los plazos de ejecución. Lo que sí se sabe es que la firma de arquitectos Adrian Smith + Gordon Hill, que ya participaron en la erección del Burj Khalifa, se encargará del proyecto. El promotor de la iniciativa, Kingdom Holding, trata de desmarcarse de los rumores que apuntaban a una posible clausura del proyecto hace un año.

Las cifras que rodean la Kingdom Tower son mareantes. El “solar” elegido para levantar la torre de la milla tiene 3,5 millones de metros cuadrados, aunque una ciudad de 80.000 habitantes se levantará en los 23 millones de metros circundantes. La inversión total estimada es de 20.000 millones de euros. El edificio resultante, de forma cilíndrica e inevitables reminiscencias fálicas, tendrá un volumen de un millón de metros cúbicos. El ascensor tardará 12 minutos en alcanzar la azotea. La pasión de los petroleros por las alturas no parece tener límite, aunque muchos de los proyectos anunciados no llegan nunca a materializarse. La torre Nakheel Harbour de Dubai, que debía ser la primera en alcanzar el kilómetro de altura y albergar a 100.000 trabajadores sigue durmiendo el sueño de los justos.