Puede que la próxima acampada de los indignados de Barcelona no se haga en la Plaza de Cataluña sino en un rascacielos de cien metros de alto. Resulta tan impensable que la “tribu Quechua” acceda a alojarse allí como que llegue a construirse el proyecto del equipo de arquitectos AIE, un imaginativo ejercicio de estilo con pocos visos de llevarse a cabo.

El proyecto, llamado Trekking Tower, tiene en cuenta los requerimientos de los mochileros, a saber: ubicación en pleno centro de la ciudad pero contacto con la naturaleza. En consecuencia, el edificio de 100 metros de altura, ofrece jardines multinivel en distintas plantas, de modo que los huéspedes pueden hacer caminatas por esta naturaleza urbana y vegetal.

Además, en función del grado de hipismo de los clientes, podrán alojarse en las habitaciones, instalar su carpa en las múltiples terrazas o simplemente colgar la hamaca entre dos árboles.

El proyecto de AIE forma parte del concurso BHB 2011, cuyo objeto era diseñar una torre de 100 metros de altura “que incluyera área relax, tiendas, café, y creara un nuevo punto de referencia en la ciudad”, según cuenta la revista Diario Design. Otro de los contendientes en este peculiar concurso es el estudio polaco UGO Architecture & Desing, que ha ideado el llamado Barcelona Rock Hostel, un edificio inspirado en la montaña de Montserrat que estaría ubicado en la plaza dels Angels, en las proximidades del MACBA. “En el albergue hay cincuenta habitaciones con ventanas, y cuenta con una piscina con trampolín de roca, spa, gimnasio, cines, un bar, tiendas y rockódromo para principiantes. Las paredes exteriores se pueden escalar también, por expertos, que pueden además pasar la noche al raso usando equipamiento especial. “Nuestra idea es que el albergue se convirtiera en símbolo de Barcelona, como la Roca de Ayers lo es en Australia” según dice Hugon Kowalski, autor del proyecto”.